Esta subunidad está formada por médicos especialistas que entregan un diagnóstico y tratamiento oportuno para la epilepsia, condición crónica, que afecta a un número importante de personas y que es frecuente en los niños.
Para esta labor se dispone de los recursos más modernos que existen en la actualidad y que comprenden un completo laboratorio de neurofisiología clínica y neurorradiología.
Uno de los estudios más importantes en las epilepsias de difícil manejo es la realización de un estudio de
Video Electroencefalograma, un procedimiento diagnóstico no invasivo de gran utilidad que consiste en combinar un registro electroencefalograma (EEG) y el de una cámara de video, para grabar la actividad eléctrica cerebral y las reacciones del paciente simultáneamente. El registro puede cubrir desde unas pocas horas hasta cinco días.
Dependiendo de la duración y horario, puede realizarse en el laboratorio de EEG o en Hospitalización Pediátrica. El Video EEG está indicado especialmente en aquellos casos de epilepsia donde hay dudas respecto de la naturaleza de un fenómeno crítico (Ej. Crisis del sueño, Pseudocrisis). También se utiliza para la clasificación correcta de las crisis y establecer con certeza la localización del foco epiléptico en casos susceptibles de ser operados.
El tratamiento habitual conisiste en diferentes tipos de
fármacos anticonvulsivantes que tienen como finalidad controlar los focos epileptógenos en el cerebro. En casos complicados o refractarios de epilepsia, se puede tratar al niño mediante una
Dieta Cetogénica (DC), que consiste en una modificación drástica de la alimentación del niño, en la cual se reemplazan los Hidratos de Carbono por grasas. De esta manera, se induce un estado de acidosis en el organismo, lo cual se asocia a una mejoría en cuadros epilépticos severos que no han respondido a los medicamentos y que no pueden ser sometidos a una cirugía. La eficacia de la DC es muy alta: la mitad de los pacientes mejora y un 15% tiene un control total de las crisis. Para indicar la DC se requiere un equipo multidisciplinario con neurólogo, nutricionista y pediatra. Esta indicada en lactantes, niños y adolescentes. Una vez decidido su inicio, el menor es hospitalizado por cinco días. Luego de un día de ayuno, se introduce la DC y se educa a la madre para que ella pueda continuarla en casa.
Otro tratamiento que puede ser considerado en caso de epilepsias refractarias es la implantación del
estimulador vagal, un marcapaso que envía pulsos eléctricos desde un dispositivo implantado en el tórax del niño con el cual se puede lograr una mejoría clínica significativa de la epilepsia.