Germán Marin
"Yo dejé de fumar "

Cuarenta cigarrillos diarios, es decir dos cajetillas. Eso era lo que fumabael ingeniero Germán Marín Robles hasta mayo del 2006. Comenzaba muy tempranoy reconoce que había demasiados momentos del día en los cuales hacerlo era necesario.
En esa etapa estaba convertido en un “Chaín smoker” o fumador en cadena, comoél mismo se define.
Ahora acaba de cumplir dos años sin fumar, un paso que, según considera, ha sidofundamental en su vida. "Me siento mucho más libre, ya no dependo del cigarrillo".
No fue un milagro. Detrás de este cambio de vida está la decisión de Germán -incentivadopor su esposa-, de hacer un tratamiento. Así fue como llegó a inscribirse enel programa "A todo Pulmón" de Clínica Alemana,un método integral antitabaquismo que entrega apoyo médico multidisciplinario.

-¿Qué lo motivó a dejar de fumar?
Fundamentalmente, estaba cansado de depender del cigarrillo. Tomé concienciade que a determinada edad, fumar ya es una jugada de mayor riesgo. Además, yano tenía control sobre cuántos fumaba al día, y al final lo que estaba pasando,es que había demasiadas instancias en las cuales era necesario. Era una adicciónmuy fuerte y llevaba 22 años en esto. También me di cuenta de que me quitabamucho tiempo y que afectaba mi calidad de vida.

-¿Por qué fumaba?
No lo racionalicé sino hasta después del tratamiento.
La verdad es que mientras fumé siempre evité pensar por qué lo hacía. Despuésentendí que me estaba perdiendo muchas cosas, o mejor dicho, que estaba arriesgandodemasiado. Pero fue una toma de conciencia a partir del tratamiento. Ahí me dicuenta de lo ciego que estaba.

-¿Fue muy difícil el tratamiento?
No, para nada. Yo creo que lo que más me ayudó fueron las sesiones de terapiagrupal.
Ver que había personas que estaban en una situación similar a la mía y que siellos podían, por qué no iba a poder yo.

-¿Cuál fue el peor periodo de abstinencia?
Lógicamente, al principio.
Y luego es algo que va decayendo. A medida que pasa el tiempo se va volviendocada vez más controlable. La angustia por no fumar se va pasando, no es que durepara siempre... Ayudan los medicamentos, los parches, todo lo que está contempladoen el tratamiento, y que hace más llevadero y menos angustioso el no tener uncigarrillo en la mano.

-¿Dejar este hábito fue progresivo?
No, la estructura que tiene el programa de Clínica Alemana es que desde el momentoque uno dice que va a dejar de fumar, debe hacerlo. No hay punto intermedio...De lo que fumas pasas a cero, es así el proceso.

-¿Recomendaría el programa “A todo Pulmón” de ClínicaAlemana?
Sí, de hecho, ya lo he recomendado a todas las personas que me preguntan cómoes que pasé de dos cajetillas a cero.

-¿Experimentó algún cambio significativo cuando dejóde fumar?
Principalmente, menor estrés.
No me había dado cuenta de que parte del estrés de mi vida era por fumar.
Además, liberas tiempo y puedes hacer más cosas. Se disfrutan más las comidas,puedes hacer deporte... Pero,
lo fundamental es que no depender del cigarrillo, te da más libertad.

-¿Físicamente sintió el cambio?
Al principio es cuando más se nota el cambio. Los dos primeros meses, uno nose cansa tanto al subir escaleras y hacer ejercicios. Lo más increíble es que,en mi caso, desaparecieron las neuralgias, problema que yo no tenía vinculadocon el hecho de fumar. Y, por cierto, los resfríos y la tos, sobre todo la tosque era permanente.

-¿Qué destacaría de "A todo Pulmón"?
Que es un programa integral. La gran ventaja de este tratamiento es que usa diferentesherramientaspara conseguir un objetivo: dejar de fumar. Y todas ellas suman;y eso es lo bueno.... todo ayuda.



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