¿Para qué sirve un perfil bioquímico?

17/01/2020
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¿Para qué sirve un perfil bioquímico?

Se trata de uno de los exámenes de laboratorio más frecuentes y rutinarios que piden los doctores a sus pacientes ya que permite tener una visión general del funcionamiento de muchos aspectos del organismo. El perfil bioquímico, a través de una muestra sanguínea, mide 16 parámetros que entregan información sobre distintos órganos, como riñones e hígado y del metabolismo en general.

Algunos de los parámetros que incluye este examen son:

Glucosa

En el perfil bioquímico se hace un análisis de la glucosa -también conocido como glicemia-, donde se mide el nivel de azúcar que existe en la sangre. Para mantener estos niveles, actúan la insulina y glucagón que son hormonas que se producen en el páncreas. La principal causa de la elevación de la glucosa en la sangre es la diabetes mellitus, enfermedad que ocurre por una falta de insulina o problemas en la función de ésta. Los niveles aumentados de glucosa en la sangre por largos periodos pueden llevar a la falla de distintos órganos y aumentan el riesgo de sufrir un infarto al corazón. La principal causa de hipoglicemia (nivel bajo de azúcar en la sangre) es el desbalance entre la dieta, actividad física y el uso de medicamentos para el tratamiento de la diabetes (hipoglicemiantes o insulina). Puede ocurrir también luego de consumir alcohol, frente a otras enfermedades del sistema endocrino, en recién nacidos prematuros o en hijos de madres diabéticas.

Nitrógeno ureico y urea

La urea es un compuesto que contiene nitrógeno, producto final del metabolismo de las proteínas del organismo, y es eliminada por la orina. Si bien sus niveles se ven afectados por distintas razones, la principal utilidad de esta medición es para evaluar la función de los riñones. Un valor elevado se puede dar cuando hay una alteración de la función renal, pero también cuando hay un consumo excesivo de proteínas, sangramiento gastrointestinal o en casos de deshidratación. Por otro lado, los niveles pueden estar disminuidos en presencia de una falla del funcionamiento del hígado o malnutrición.

Colesterol total

El colesterol es un lípido (grasa) fundamental para el organismo ya que permite la formación de las membranas de las células y la síntesis de hormonas. El colesterol se adquiere de la dieta, pero también es producido en el organismo. Sus niveles pueden aumentar por distintas razones, siendo una ingesta elevada en la dieta la principal causa, pero también se da en casos de hiperlipemia familiar o embarazo. Su determinación a través del perfil bioquímico es fundamental para la estimación del riesgo cardiovascular (riesgo de sufrir un infarto o accidente vascular). Por otro lado, sus niveles pueden verse disminuidos en casos de malnutrición o enfermedades hepáticas, entre otros.

Ácido úrico

El ácido úrico es un compuesto que se forma a partir del metabolismo de las purinas (compuesto utilizado para sintetizar el ADN). Por lo tanto, los niveles de ácido úrico se verán alterados frente a trastornos en la producción o la eliminación de éste. De esta forma, sus valores estarán aumentados en casos en que haya una ingesta elevada de alimentos ricos en purinas (carnes rojas, legumbres) o en casos en que se produzca una destrucción elevada de tejidos, como ocurre frente a un ejercicio extremo o en ciertos tipos de cáncer. Un valor elevado puede asociarse al desarrollo de gota o de cálculos renales. Por otro lado, sus niveles podrán estar disminuidos en casos de enfermedades hepáticas graves.

Análisis de proteínas: proteínas totales, albúmina y globulinas.

Las proteínas totales corresponden a todas las proteínas presentes en la sangre e incluyen a la albúmina y las globulinas. Son producidas en el hígado, pero también en otros tejidos, como los ganglios linfáticos. Las proteínas totales se encontrarán aumentadas en distintas enfermedades desde enfermedades autoinmunes o cáncer mientras que podrán estar disminuidas en infecciones agudas o crónicas, enfermedades renales, hepáticas, cáncer o malnutrición. De las proteínas totales, la albúmina es la principal proteína presente en la sangre y tiene como función transportar otras sustancias.

Sus niveles estarán aumentados en casos de deshidratación, mientras que podrán disminuir cuando hay enfermedades renales, hepáticas o malnutrición.

Por último, las globulinas, corresponden a un grupo de alrededor de 60 diferentes proteínas, entre las cuales están los anticuerpos y proteínas transportadoras y, por lo tanto, sus niveles se podrán ver afectados por un número importante de enfermedades.

Evaluación de la función hepática: Bilirrubina total, transaminasa GOT-AST, GPT-ALT, GGT

La bilirrubina viene de la destrucción de los glóbulos rojos en el cuerpo y requiere de un paso por el hígado antes de ser eliminada a través de la bilis. La bilirrubina total comprende distintos tipos de bilirrubina y sus niveles van a estar elevados principalmente en casos de daños hepáticos o de las vías biliares (por ejemplo, cálculos en las vías biliares), pero también en aquellos casos en que hay un aumento de la destrucción de los glóbulos rojos, como lo que ocurre normalmente en los recién nacidos. Su depósito en la piel ocasiona el color amarillo -o ictericia- característico.

Las transaminasas tanto GOT como la GPT son enzimas presentes en distintos órganos, principalmente en hígado y corazón, pero también en distinto grado en los músculos, riñones y cerebro. En consecuencia, sus niveles podrán elevarse en caso de daño de cualquiera de estos órganos. Muy en general, las alzas menores de estas enzimas pueden producirse tras inyecciones musculares, traumatismos, quemaduras y también algunos medicamentos. Sin embargo, niveles muy altos (diez veces lo normal) se asocian a hepatitis aguda.

Similar a las anteriores, la gamaglutamiltransferasa o GGT es una enzima presente en distintos órganos del cuerpo, pero principalmente en el hígado y vías biliares. Se encontrará elevada en enfermedades hepáticas y muy especialmente en obstrucciones de las vías biliares, como la ocasionada por la presencia de cálculos en las vías biliares. Otra utilidad específica de la GGT es en control de los pacientes con ingesta crónica de alcohol.

Otras enzimas: Deshidrogenasa láctica y fosfatasas alcalinas

La deshidrogenasa láctica o LDH es una proteína que está presente muchos órganos del cuerpo, como corazón, hígado, glóbulos rojos, riñones, músculo, cerebro y pulmón. Por lo tanto, niveles elevados indican un daño celular inespecífico.

De esta forma, distintas enfermedades se pueden dar cuando hay niveles elevados de LDH, entre ellas se encuentran el infarto al miocardio, enfermedades musculares, cáncer, quemaduras -e incluso ejercicio-, entre otras. Una disminución de sus niveles no tiene una explicación o significado clínico.

Similar a la LDH, las fosfatasas alcalinas son un grupo de enzimas presentes principalmente en el hígado, vías biliares, huesos y placenta. Por lo tanto, sus niveles se verán aumentados en presencia de enfermedades hepáticas, pero también ante tumores óseos y fracturas. Se da también un aumento ante cambios fisiológicos, como el crecimiento en los niños o mujeres embarazadas, mientras que sus niveles pueden disminuir en pacientes con hipotiroidismo, malnutrición y enfermedad celíaca. 

Minerales: Calcio total y fósforo inorgánico

El calcio es el principal mineral encontrado en el organismo. Es un componente fundamental de los huesos y es necesario para numerosos procesos en el cuerpo, incluidos el correcto funcionamiento del corazón, músculo y nervios.

Sus niveles dependerán de la reabsorción o depósito en los huesos y de la absorción intestinal y está regulado por distintas hormonas (hormona paratiroidea, calcitonina y vitamina D). De esta forma, la determinación de sus niveles ayuda en el diagnóstico de enfermedades de la paratiroides y del sistema óseo.

Sus niveles podrán estar disminuidos en casos de déficit de vitamina D, falta de hormona paratiroidea, malabsorción intestinal entre otros. Por último, el fósforo inorgánico, también presente en los huesos, viene de la dieta y del metabolismo óseo. Sus niveles están interrelacionados con los del calcio de tal forma que aumentarán en la medida en que los del calcio disminuyan. Sus niveles ayudan en la evaluación del estado de la glándula paratiroides como también de la función renal


Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico. Además, ten en cuenta que, debido a la naturaleza cambiante de los temas tratados en este artículo, algunos conceptos pueden sufrir modificaciones desde la fecha original de la publicación.
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