7º mes


*Ilustraciones Carolina Durán

¿Se mantiene tu niño sentado solito?
Cada día, el bebé hace más gracias y la familia puede disfrutar de ellas. El pequeño se torna más inquieto y, por lo tanto, más peligroso; hasta el sueño se hace más difícil.
Es importante tomar las medidas necesarias para prevenir accidentes y establecer la rutina de sueño.

 



El niño ya se mantiene sentado solo por más de 30 segundos. Trata de tomar objetos más pequeños y es capaz de coger un juguete en cada mano sin soltarlos.
Si se nombra objetos o personas como papá y mamá, reacciona y dirige la mirada hacia ellos.
Cada vez es más consciente de la relación causa y efecto, puede disfrutar tratándose de sacar un pañal que le cubra la cabeza o mirándose al espejo.



Los juegos son más entretenidos si participan los padres

Ahora se puede entretener solo por breves momentos. Pero no olvides lo gratificante que es acompañarlo a jugar y verlo crecer. A pesar de que el tiempo sea escaso, y estén cansados después de una larga jornada laboral y de cuidado de los otros niños, tanto el padre como la madre deben darse el tiempo de jugar con el bebé.

Los padres redescubren el mundo a través de los ojos de sus niños, el cómo se descubren sus manos y cómo se maravillan con el mundo que los rodea. El compartir con el bebé momentos como la muda, la alimentación, el sueño y el baño, además de darse un tiempo para jugar con él, les renovará la energía y será un momento de diversión.

 

Haciendo familia
Los hermanos también cumplen un rol importante en la estimulación y crianza del bebé. Si bien no es recomendable que se queden solos o a cargo del pequeño, ya que por exceso de cariño e iniciativa se podría ocasionar un accidente, hay que darles oportunidades de compartir y disfrutar al bebé. No olviden que están construyendo una familia y los hermanos, a futuro serán los mejores amigos y compañeros.

 
El niño tiene mayor movilidad y explora el suelo y todo lo que está a su alcance. Es muy importante alejar todos los objetos peligrosos.

Revisar que no haya pelusas, vidrios o juguetes pequeños en el suelo o al alcance del niño.
No permita que juegue con objetos que se pueda introducir en la boca, oídos o nariz.
Mantener todas las medicinas, detergentes, cosméticos, lociones, pinturas fuera de su alcance.
Que no entre a la cocina.
Poner puertas o seguros en las escaleras.
Nunca dejarlo solo en un lugar elevado ni en la tina, ya que aunque se sostienen más solos, se caen fácilmente.
Utilizar protector solar factor 15 o más que contenga un filtro físico o micropigmentos (se les llama pantallas porque provocan que los rayos reboten y, en general, son blancos).
No tomarlo en brazos mientras está comiendo o sosteniendo líquidos calientes.
No fumar, ni permitir que otros lo hagan en el hogar.

 
 

El mejor juguete

Un espejo para verse reflejado con sus seres queridos.
Un tuto para jugar al “está no está”.
Una colchoneta para ponerlo de guatita en el piso y así movilizarse libremente.
Una pelota blanda para tirar al suelo y descubrir que lo que hace tiene efecto.
Juguetes con textura que hagan ruido.
Juguetes con agujero para introducir los dedos.
Juguetes musicales.
A la hora del baño, reemplace la tinita de plástico, que seguramente ya le quedará chica, por una sillita con chupones para poner en la tina principal.
Una malla para ponerle ahí su fruta preferida, para que la vaya saboreando sin riesgo de atorarse.
Recuerde revisar la seguridad de los juguetes antes de entregárselos al niño, asegúrese que no contengan piezas pequeñas que se desprendan y que diga que están libres de productos tóxicos.



 





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