Centro de Parkinson

Esta área está centrada en la atención de los pacientes con Enfermedad de Parkinson, temblor, distonia, Enfermedad de Huntington, corea, tics y otros trastornos del movimiento.

Se cuenta con un grupo de especialistas entrenados en el diagnóstico y tratamiento de estas patologías. El equipo está capacitado en el manejo de las últimas terapias farmacológicas, uso de toxina botulínica y cirugía de los movimientos anormales.
 
Los programas específicos, como la inyección de toxina botulínica, son de gran utilidad para los pacientes con cuadros distónicos, espásticos, contracciones musculares focales, cuadros de sialorrea -salivación excesiva-, hiperhidrosis -sudoroción excesiva- y dolor, entre otros.

En casos de Enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento, esta unidad se preocupa de determinar qué pacientes son aptos para un tratamiento quirúrgico.

El objetivo es buscar para cada paciente una mejor calidad de vida, mediante un trabajo multidisciplinario que incluye psicólogos, kinesiólogos y otros profesionales de salud.

Procedimientos
 

 

1.- INYECCIONES DE TOXINA BOTULÍNICA
La toxina botulínica es una sustancia natural producida por el Clostridium botulinum, la cual es preparada comercialmente para un uso terapéutico. Al ser inyectada en los músculos, actúa sobre las terminales nerviosas en la unión neuromuscular inhibiendo su función, lo que produce una disminución de la actividad del músculo y una consecuente reducción de los espasmos o sacudidas. También se usa en otras indicaciones, ya que tiene efecto sobre los sistemas secretor y del dolor.

El tratamiento con toxina botulínica implica una evaluación inicial para determinar si el paciente es un buen candidato para esta forma de terapia e indicar la dosificación. En una segunda etapa se aplican las inyecciones de toxina, procedimiento sencillo que produce molestias moderadas, por lo que no es necesario usar anestesia.

Normalmente, se coloca en al menos cuatro o cinco puntos. En algunos casos se requiere de uso de electromiografía para una adecuada inyección de los músculos. Clínica Alemana cuenta con un aparato portátil especialmente diseñado para esto.

En general, se trata de un procedimiento ambulatorio, aunque excepcionalmente se puede requerir hospitalización.

Una vez inyectada la toxina, el efecto de la medicación no suele ser evidente en los primeros días. Los beneficios que se pueden alcanzar duran entre dos y tres meses, por lo que los pacientes generalmente deben inyectarse cuatro veces al año para mantener el efecto. Las inyecciones repetidas en la mayoría de los casos son efectivas, sin embargo, un pequeño grupo de pacientes pueden desarrollar resistencia al producto.

Los efectos adversos que eventualmente se puedan presentar son temporales, y van disminuyendo paulatinamente hasta desaparecer en días o semanas.
2.- CIRUGÍA FUNCIONAL EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON
La Enfermedad de Parkinson es un cuadro degenerativo que avanza con el tiempo hasta que aparecen complicaciones. La cirugía permite prolongar la efectividad del tratamiento mejorando la calidad de vida de los pacientes.

El procedimiento quirúrgico se realiza con anestesia local, ya que el paciente debe estar despierto para colaborar durante la intervención, por lo que se le administra sólo una sedación y analgesia muy ligeras.
 
El día de la operación, a primera hora, el cirujano le coloca un aparto metálico en la cabeza conocido como halo estereotáxico, que se utiliza para dirigir los instrumentos operatorios. Se realiza un pequeño orifico en el cráneo para introducir unos delgados tubos (electrodos), que están conectados a un sofisticado sistema de registro intraoperatorio, gracias al cual se conoce con total exactitud si se ha llegado al área de interés.

Luego se realiza una lesión por calor sobre la zona anómala o se coloca un sistema electrónico que la desconecta, para devolverle su funcionalidad motora.

Como cualquier cirugía del cerebro tiene riesgos, ya que hasta en el 5% de los casos puede ocurrir complicaciones.

El equipo de Clínica Alemana ha sido pionero en este tipo de cirugía y realiza esta terapia desde 2001.
3.- PROGRAMA DE SEGUIMIENTO DE SISTEMAS DE NEUROMODULACION
Clínica Alemana es uno de los centros que lidera a nivel latinoamericano las técnicas de neuromodulación, las cuales se utilizan principalmente en le tratamiento de la Enfermedad de Parkinson, temblores y espasticidad.

Por medio de electrodos u otros sistemas, estos métodos estimulan o modulan diferentes áreas del sistema nervioso para reducir la espasticidad, temblores y rigidez. Mediante radiofrecuencia es posible seguir el funcionamiento del sistema de estimulación, también conocido como DBS (Deep Brain Stimulation).
4.- PRUEBA DE LEVADOPA O APOMORFINA
Se trata de una evaluación de la respuesta motora a la estimulación dopaminérgica. Se realiza en aquellos pacientes con Enfermedad de Parkinson que no tienen una reacción clara al tratamiento, por lo que se hace necesario realizar una valoración de ésta en condiciones controladas.

Se efectúa con el paciente hospitalizado, quien debe permanecer doce horas sin medicación. Esto se hace generalmente en la noche. Se le administra una dosis conocida de levodopa u otro agonista dopaminérgico durante la mañana y en ayunas. Luego, se evalúa su respuesta mediante pruebas objetivas durante la mañana. La información que se obtiene es de valor pronóstico y de utilidad para evaluar la resistencia a la terapia.

 

 

Centro de Parkinson
Teléfono: (56) 22210 1063